A LOS
''MAYORES", ESA INMENSA MINORÍA. Con esta dedicatoria
abre el autor este libro sorprendente, lleno de
sabiduría y gracia. Pero su lectura conviene a
cualquiera que pretenda permanecer, como las vírgenes
prudentes, en vela durante el tiempo de la existencia.
Alfonso Moreno
está así de despierto y
de vivo a pesar de sus noventa y un años, y no padece
sino de intensidad senil porque, como él mismo reconoce,
va envejeciendo del lado de la vida.
Francisco García
Marquina, que es su prologuista, resume as¡ este libro
moral que se desarrolla como un almanaque: sólo le pido
al lector cuidadoso de su salud que atienda esas normas,
si quiere que el efecto sea el prescrito. Tómese una
página coda día, preferentemente en ayunas de todo ruido
de este mundo.