La Escuela de Folklore de Guadalajara fue creada en 1984
para contribuir a la recuperación de la cultura autóctona de esta tierra
que, en aquel momento, se encontraba en retroceso. Actualmente celebra su
veinte cumpleaños, diecisiete de los cuales ha vivido intensamente José
Antonio Alonso, su director hasta hace poco.
La Escuela de Folklore de Guadalajara ha
sido distinguida con el Premio Nacional de Folklore "Agapito Marazuela", que
reconoce la labor de investigación y divulgación de la música y la cultura
tradicionales. Dicho galardón, el más prestigioso de los que existen en
España en esta materia, ha valorado el trabajo desarrollado desde su
creación para detener la vertiginosa pérdida de la tradición cultural de la
provincia debido a los problemas derivados de la despoblación rural, la
emigración y el envejecimiento.
Al frente de la Escuela, que depende de la
Diputación Provincial y que cumple este año su veinte aniversario, se
encuentra José Antonio Alonso que lleva casi diecisiete años dirigiendo este
referente de la investigación y difusión de la cultura ancestral y la
recuperación de danzas, bailes, canciones, melodías, oficios y labores
artesanas que de otra forma habrían desaparecido.
Alonso, que nació hace 46 años en Robledo
de Corpes, presume de pertenecer a una familia rural y con fuerte tradición
de donde, asegura, procede su amor por este campo. "Mi madre -explica- es la
típica que cantaba en el coro de la iglesia y que es un pozo de sabiduría,
pertenece a ese colectivo que se conoce como los 'hombres libro’’.
José Antonio entró de lleno en la música,
en su adolescencia, y como la mayor parte de la gente de su edad, a través
de los grupos de la parroquia. Posteriormente, sus pasos se dirigieron hacia
el folk y formó parte de grupos tan conocidos como "Pan de centeno" y "Alquería".
DE PROFESIÓN, CANTAUTOR
También se dedicó a la canción, ya de
forma profesional, como cantautor, varios años y en ese periodo de tiempo
sacó a la calle dos discos: "Tierra de silencio" y "De fiesta". Era la época
en la que trabajaba al mismo tiempo como profesor de EGB: "Era muy
complicado dedicarme a las dos profesiones y tuve que elegir y dejé la
música".
Sin embargo, reconoce que es una "faceta
que echo de menos sobre todo por el contacto directo con la gente y la
oportunidad que me dio de conocer a personajes como José Antonio Labordeta".
Sin embargo, esa profesión tenía una parte algo menos dulce: "Era muy
enriquecedora pero también muy cansada porque cantaba por distintas
localidades de España, viajando de un lugar a otro".
Alonso reconoce que la música folk no ha
sido nunca un estilo de gustos mayoritarios y de aceptación general pero
asegura que hay muchas personas con inquietudes en tomo a ella. Respecto a
los grupos que surgen con esta orientación señala que "en su momento
teníamos mucha voluntad pero ahora se están profesionalizando mucho porque
hay más medios".
UN PUESTO HECHO "A SU MEDIDA"
José Antonio recuerda que antes de formar
parte de la Escuela de Folklore "trabajaba en un centro de enseñanza privado
y me atraía estar en una institución pública; además tenía claro por dónde
encaminarlo porque tenía bastante experiencia sobre folklore ya que además
de cantar había asistido a congresos, hacía mis publicaciones, etc.". Por
ello, cuando le llamaron para dirigir esta institución "creí que era un
puesto hecho a mi medida".
Así, empezó a trabajar en esta nueva
faceta. Sin embargo, cuando asumió su nueva responsabilidad nunca imaginó
"la gran evolución que iba a tener la Escuela y el papel que
iba a adquirir dentro de la sociedad; nos hemos visto desbordados por la
aceptación que ha tenido". De hecho, recuerda que cuando se planteó
incorporar a la institución la enseñanza de disciplinas como el encaje de
bolillos, o la construcción de instrumentos, por ejemplo, la pretensión era
que las costumbres no se perdieran "y sin embargo, la aceptación fue
espectacular; la demanda fue mayor de lo que nunca hubiéramos imaginado".
Por ello, reconoce que personalmente
"haber coordinado este proyecto ha sido una experiencia para mí que me ha
hecho conocerme a mi mismo con mis cosas positivas y negativas, superando
retos increíbles".
PROYECTO DE FUTURO
Actualmente la Escuela tiene cerca de 700
alumnos que cursan, entre otras, materias tan diversas como alfarería,
restauración etnográfica, baile y danza, laúd, bandurria o mandolina. El
perfil de los interesados, en contra de lo que pudiera pensarse, es muy
variopinto ya que hay gente joven pero también mayor: "Algunos vienen a
aprender tradición y otros a pasar el rato y convivir".
Ahora cuando se cumplen veinte años de la
puesta en marcha de la Escuela de Folklore su director cree que es el
momento no de enorgullecerse sino de pensar en el futuro: "La fecha nos
viene bien no para creer que hemos llegado a ningún lado y quedarnos parados
recordando sino para analizar nuestro trabajo y hacer un proyecto pensando
en los próximos anos". En esta línea indica que "deberíamos planteamos que
no estamos es el ámbito rural donde estas tradiciones vivieron, que es una
situación diferente y hay que adaptarse a los tiempos y a las nuevas
demandas de la sociedad".
Asimismo considera que uno de los
objetivos que la Escuela no debe perder de vista es el de la calidad: "Cada
vez se nos pide más y no basta con el voluntarismo, hay que formar a la
gente de forma coherente por etapas, con una base musical, etnográfica,
etc.".
De todas formas hace un llamamiento para
que junto a la labor de la Escuela otras instituciones y asociaciones formen
"grupos de trabajo para recopilar cosas; eso supone medios y una gran
inversión".
PREMIO, MERECIDO
El Premio Nacional de Folklore "Agapito
Marazuela" está, para José Antonio Alonso, totalmente justificado. "El
jurado -explica- ha tenido en cuenta esa tarea de recuperación ya que no
solamente hemos enseñado cosas sino que hemos hecho una labor de
recopilación, demostración, publicación; hemos sabido integrar en la Escuela
esa necesidad que había en las personas de que se nos iba la herencia
cultural y que había sonado la voz de alarma".
A nivel personal la distinción es para el
director de esta institución, algo que llega por la constancia y por no
decaer en el trabajo; siempre es agradable que te reconozcan el esfuerzo
porque como hay cosas duras estas otras ayudan a llevarlo mejor".
El grupo de José Antonio Alonso tiene su
página web en
http://www.joseantonioalonso.com
Contactar con José Antonio Alonso en
J.A.ALONRA@terra.es