| Semanario NUEVA ALCARRIA |
Guadalajara / Sección Artes y Letras
Fecha: 5 abril 2002

| El aljibe de Valfermoso de Tajuña |
|
Desde el mirador de Valfermoso, y a pesar de que la primavera no ha hecho más que apuntar en las ramas, la visión de la Alcarria, con el valle del Tajuña en su centro, es fantástica. Tenemos a los pies un río mínimo, apenas unhilo de agua en esta tierra seca, pero en su torno se adivinan las alamedas fértiles, abrazadas del potente brazo de los campos de cereal, y en las laderas que se ofrecen como la copa de un cáliz por ambos lados, se derrama el aceite de los olivos, la flor de las aliagas, el humilde tono azul del romero que se preña ahora ya de abejas. La Alcarria tiene pocas visiones totales (desde el mirador de Alocén, desde la ermita de los Llanos en Hontoba, desde el santuario de la Virgen del Madroñal de Auñón, desde la meseta de Alcarria sobre Ledanca...) pero este de Valfermoso es quizás el perfil más cierto. Llegamos a Valfermoso y nos encontramos con el alcalde en la plaza. Rufino Expósito es un buen amigo de viejos tiempos, de caminatas largas y afanes compartidos, que él ha volcado en ayudar a su pueblo y a sus vecinos. Desde hace unos 6 años que lo rige, le ha hecho muchas mejoras. Se nota, sobre todo, por quienes llegan ahora después de muchos años. Y Valfermoso tiene, también porque así era el día, toda la luz y el brillo de la Alcarria en primavera. Nos ha llevado al mirador, que él ha construido con firme baranda metálica y abiertos límites para que dé la sensación a quien en él se ponga de estar volando sobre el valle. Un acierto total. El aljibe sorprendente Pero donde la sorpresa de los viajeros se hace mayúscula, es al ver el aljibe del castillo. Aunque ya era conocido, estaba publicado, y figuraba en las guías, recientemente se le ha hecho una limpieza y se le ha dejado en punto de admiración. El aljibe de Valfermoso se convierte así, sin oposición, en una de las piezas monumentales más relevantes de la provincia. Explicaré en brevedad donde se encuentra, y qué pinta tiene. Valfermoso tiene castillo. Mejor dicho, las ruinas agónicas de un castillo. Aunque de origen más antiguo, medieval sin duda, con la estructura que ahora se le supone lo debió construir a mediados del siglo XV don Pedro Laso de Mendoza, hijo del marqués de Santillana, y señor de la villa, que entonces amuralló al completo, dejando algunos portones para su acceso, y convirtiéndola en auténtico "nido de águilas" donde mantuvo su mayorazgo vivo. Quedó luego en manos de sus descendientes, los marqueses de Mondéjar. El castillo en lo más alto de la lomilla en que asienta el pueblo, tenía un circuito de muralla en cuyo extremo sur se alzaba la torre del homenaje (de la que quedan dos altos muros hasta el nivel de las bóvedas) y en el norte otro cubo de planta circular, de refuerzo.. Entre ellos, el patio de armas, que por mor de los derrumbes, de los edificios construidos en su torno (la iglesia parroquial, por ejemplo, o un gran frontón) y el uso doméstico dado a lo largo de los siglos a sus dependencias, ha quedado como en alto, viéndose ahora en descarnadura el subsuelo del castillo, donde se construyó un aljibe que ha sido ahora lo visitado y admirado. Lo que a partir de ahora va a ser la atracción principal del pueblo. Este aljibe fue construido, con seguridad por alarifes árabes venidos de Al-Andalus, que aplicaron sus más correctas técnicas de construcción de estos elementos, tal y como entonces se hacía en Granada, en Almería, o en Málaga. Está hecho con la técnica de los alarifes nazaritas. Será de mediados del siglo XV, y sirvió para almacenar el agua de la lluvia bajo el patio de armas del castillo. Hoy se penetra por el piso del aljibe a contemplarlo. El espacio que estuvo siempre lleno de agua. Por eso, desde abajo, su contemplación es más llamativa, y da mayor sensación de grandeza. Es un espacio de unos 10 metros de largo por 8 de ancho, con una altura de casi 10 metros también (equivalente a cuatro pisos de los modernos). Se cubre por dos bóvedas de ladrillo, ligeramente apuntadas, en una de las cuales se abren sendas aperturas cuadrangulares por donde entraría el agua de la lluvia al recinto estanco. Esas dos bóvedas se sujetan, en su parte central, por una línea de columnas que se unen arriba por tres arcos y dos medios arcos a los extremos. Esos arcos, también de ladrillo, ligeramente rehundidos y con aspecto árabe, se apoyan sobre cuatro columnas de piedra tallada, cilíndricas, que a su vez apoyan en basamentas prismáticas muy altas, y arriba llevan a modo de un capitel liso en el que apoyan los arcos. Es muy curioso ver cómo los muros y las bóvedas de este recinto, que está realmente exacavado en la roca, aunque con piedras sillares en sus límites para evitar los derrumbes, está todavía enjalbegado de mortero y sobre él aparece viva la capa de almagre rojizo que los árabes daban a estos recintos para conseguir su impermeabilización y estanqueidad. Este aljibe de Valfermoso es conocido desde hace mucho tiempo. Ya Layna Serrano, en su célebre libro sobre los "Castillos de Guadalajara" lo describió y dibujó. También lo estudia y mide Pavón Maldonado, en su obra sobre la "Arquitectura árabe y mudéjar en Guadalajara", pero nadie lo había visto hasta ahora en toda su majestuosidad completa, puesto que el alcalde actual ha decidido, con el apoyo de todos los vecinos, limpiar de una vez por todas aquel recinto, de los muretes, derrumbes y adimentos y suciedades que siempre lo ocuparon, impidiendo su admiración cierta. ¿Qué ha conseguido con ello? Pues dejar a la vista un espacio arquitectónico que es realmente sorprendente, hermosísimo, espectacular. En todo parangonable a los mejores aljibes árabes del mundo islámico. Inmediatamente de entrar en aquel recinto, que tiene una luz mágica de reverberaciones rojizas, al viajero le vienen a la memoria espacios como la gran cisterna de Estambul, quizás el mejor y más grande aljibe del mundo musulmán. O las estancias a esto mismo dedicadas en Cáceres (el que fue de la primitiva alcazaba cacereña, luego palacio de las Veletas, y hoy en los bajos del Museo de la ciudad). O la serie de aljibes del Albaicín granadino, especialmente los de San Cristóbal, San Miguel y el de Trillo, este último del siglo XIV, y muy parecido en estructura al de Valfermoso. En cualquier caso, este precioso monumento que los de Valfermoso han sabido rescatar, y está dispuestos a restaurar (realmente es muy poco lo que hay que intervenir en él, cuanto menos mejor, porque se encuentra ahora mismo en unas condiciones perfectas para solamente limpiarlo y ofrecerlo) y a poner en valor con la promoción de su visita. Valfermoso de Tajuña tiene, con todo, un buen puñado de razones para ser visitado en estos días ya largos y luminosos de primavera: su situación en lo alto del cerro, que llama a gritos para que hasta él se suba; su visión paradisiaca del valle desde el mejor mirador de la Alcarria; y ahora su aljibe moruno, excepcional y entre los mejores de toda España. Un primera fila que acaba de aumentar su valor porque sus vecinos lo han limpiado y han comprendido, por fin, su importancia y su valor. Yo, para terminar, recomiendo hacer cuanto antes una visita a este aljibe del castillo de Valfermoso. Va a ser una sorpresa agradable para cuantos lo vean, y servirá para reafirmarnos todos en algo que ya sabíamos y aquí se manifiesta: que Guadalajara es un joyel de emociones, una fuente nunca acabada de sorpresas. Antonio
Herrera Casado |
Semanas anteriores:
8 Marzo 2002 - Juan Guas en Sigüenza 1 Marzo 2002 - Cetreros en Tendilla 22 Marzo 2002 - El arquitecto que hizo la torre de la iglesia de Tendilla, por José Luis García de Paz 15 Febrero 2002 - San Bartolomé, perdido en el monte 11 Enero 2002 - La torre de los Mendoza, en Alava 26 Octubre 2001 - Las ruinas de la Golosa 5 Octubre 2001 - El misterio de la cueva de los hermanicos de Peñalver 21 Septiembre 2001 - Santillana y la Exposición del Marqués 17 Agosto 2001 - Trillo de verdes lleno 13 Julio 2001 - Los Danzantes de Galves y de la Sierra 6 Julio 2001 - Hita, un Festival de Sensaciones 15 Junio 2001 - Ruta literaria por Guadalajara 27 Abril 2001 - La casa consistorial de Fuentelencina 20 Abril 2001 - Torija, un Museo sorprendente 6 Abril 2001 - De turismo por Guadalajara 30 Marzo 2001 - Taragudo, vivo en un libro 9 Marzo 2001 - La capilla de Lucena, una restauración de aplauso 2 Marzo 2001 - Rollos y picotas, símbolos de nuestra historia 23 Febrero 2001 - Pastrana de Filipinas 9 Febrero 2001 - Palazuelos o el patrimonio herido 2 Febrero 2001 - Las Botargas de Guadalajara 26 Enero 2001 - El Alto Tajo, destino preferente 19 Enero 2001 - El tímpano de San Sebastián en Guadalajara 12 Enero 2001 - Los Barrionuevo de Peralta, señores de Fuentes 22 Diciembre 2000 - El Corpus Christi, fiesta grande de Guadalajara 15 Diciembre 2000 - Los Lara, condes de Molina 8 Diciembre 2000 - Escultura funerarias con historia y con vida 1 Diciembre 2000 - Las cañadas de la Mesta por Molina 10 Noviembre 2000 - Arbeteta, otro castillo para el asombro 6 Octubre 2000 - Pastrana y su Princesa en la Punta del Turismo 22 Septiembre 2000 - Arqueología de Molina 15 Septiembre 2000 - Pairones de Molina 8 Septiembre 2000 - Bajo los soportales de Guadalajara 1 Septiembre 2000 - Molina de los Caballeros 5 Agosto 2000 - El Madroñal de Auñón 18 Agosto 2000 - Sigüenza medieval y eterna 21 Julio 2000 - Cogolludo palaciego 14 Julio 2000 - Valdepeñas de la Sierra 7 Julio 2000 - Medio centenar de castillos 23 Junio 2000 - Torija desvelada 16 Junio 2000 - Alvaro de Luna en Atienza 9 Junio 2000 - Zorita, la alcazaba real y calatrava 26 Mayo 2000 - Una historia de Alovera 19 Mayo 2000 - Guadalajara funeraria 12 Mayo 2000 - Millana, una sorpresa románica 5 Mayo 2000 - Los antiguos Mayos 28 Abril 2000 - Mayos y Canciones 21 Abril 2000 - El Museo de Sigüenza 14 Abril 2000 - Pastrana y Turojar 7 Abril 2000 - Umbralejo 31 Marzo 2000 - Abril llueve libros 24 Marzo 2000 - El AVE pasa por Villaflores 17 Marzo 2000 - Con El Doncel en Sigüenza 110 Marzo 2000 - Un panal de rica miel 3 Marzo 2000 - Tiempo de Carnaval 25 Febrero 2000 - El castillo de Jadraque 25 Febrero 2000 - Ya llega la Feria de Tendilla, por José Luis García de Paz 18 Febrero 2000 - El Museo de Arte y Antropología de San Bartolomé de Atienza 11 Febrero 2000 - El neurocirujano alcarreño Andrés Alcázar del siglo XVI. 4 Febrero 2000 - Interior de Catedral 28 Enero 2000 - Nieve sobre Galve de Sorbe 21 Enero 2000 - Famosos y populares 24 Diciembre 1999 - Luzaga, sorpresa arqueológica 12 Noviembre 1999 - Hita, la bien murada 5 Noviembre 1999 - La Felicidad de la Alcarria, por Manu Leguineche 29 Octubre 1999 - El Cuadrón: una fortaleza calatrava en peligro 22 Octubre 1999 - Valdearenas en el Badiel 15 Octubre 1999 - La ruina de nuestros castillos: el de Embid 18 Junio 1999 - Pastrana: Historia de una mancebía 16 Abril & 9 Julio 1999 - Los Mendoza, Comuneros, por José Luis García de Paz 26 Febrero 1999 - La Feria de Tendilla, por José Luis García de Paz 1 Enero 1999 - Arquitectura Negra de Guadalajara 23 Diciembre 1998 - Navidad en la Alcarria 18 Septiembre 1998 - Rollos y Picotas de Guadalajara 31 Agosto 1998 - La iglesia de Tendilla: obras viejas y nuevas, por José Luis García de Paz 19 Junio 1998 - El Retablo de Santa Ana de Tendilla 5 Junio 1998 - Hita siempre de actualidad 24 Abril 1998 - El río de la lamia 27 Marzo 1998 - Datos sobre la iglesia de Tendilla, por José Luis García de Paz 20 Febrero 1998 - La Feria de San Matías en Tendilla, por José Luis García de Paz 23 Enero 1998 - Cifuentes, un mundo por descubrir 26 Diciembre 1997 - Retablos barrocos en Guadalajara 12 Diciembre 1997 - Pinturas rupestres en Guadalajara 5 Diciembre 1997 - Fermín Santos, ya en la historia 14 Noviembre 1997 - Manuel Criado de Val, siempre vivo 24 Octubre 1997 - Un vuelo por el Badiel (a pie o por Internet) 27 Octubre 1997 - Las Edades del Hombre, desde lejos 18 Julio 1997 - Sopetrán renaciendo
Regreso a página principal: Guadalajara... tan cerca Comentarios al autor: aache@retemail.es Información sobre el autor: Antonio Herrera Casado Home Page del autor: http://www.aache.com/personal Semanario Nueva Alcarria: Home Page Ruta del Arcipreste de Hita: Caminos del Buen Amor