| ¿Quién diseñó la Iglesia de La Asunción de Tendilla? |
Viniendo desde los pantanos de Entrepeñas y Buendía hacia Guadalajara por la carretera Nacional 320, tras una empinada cuesta llena de curvas (hasta que se inaugure la nueva variante en construcción) aparece ante nuestros ojos hacia el Oeste la villa de Tendilla.
Lo primero que llama la atención en esta pequeña localidad es la impresionante imagen del ábside de su Colegiata, con sus grandes muros respaldados por poderosos contrafuertes. Cuando llegas por la soportalada Calle Mayor a la Plaza y paras a tomar un refrigerio en el camino y comprar unos bizcochos borrachos, aprecias que este monumento no pudo concluirse y quizá te plantees conocer cómo se gestó su construcción y quién diseñó su trazado.
Mucho tiempo se ha estado escribiendo que su primer tracista y director fue Francisco de Naveda desde 1566 hasta su muerte en 1575, y que ya en el siglo XVII el proyecto original fue modificado y las obras continuadas bajo la dirección de Juán Ortega Alvarado, quién en 1616 realizaría la portada que actualmente vemos dando a la Plaza. Sin embargo, el proyecto debería haber sido anterior a 1566 pues el segundo Conde de Tendilla (el "Gran Tendilla") en su testamento de 1515 en Granada, pocos días antes de morir, legaba 20000 maravedises para iniciar su construcción. El tercer Conde, Luis Hurtado de Mendoza, debió iniciar las obras. ¿Pasaron, pues, cincuenta años para que comenzaran éstas? Tanto la villa de Tendilla como el conde no eran precisamente pobres. ¿Quién pudo ser el verdadero primer tracista y arquitecto? Para nuestra sorpresa de profanos, especialistas en el tema coinciden en afirmar que fue Rodrigo Gil de Hontañon (Rascafría 1500 - Segovia 1577), gran artista del plateresco y autor del Palacio de Monterrey en Salamanca, la Universidad de Alcalá de Henares, la Catedral de Astorga y que intervino en las Catedrales de Santiago, Salamanca y Plasencia.
El primer investigador, en nuestro conocimiento, en realizar esa atribución fue John Douglas Hoag en su Tesis Doctoral sobre Rodrigo Gil de Hontañón leída en Yale (USA). Hoagh viajo primeramente por España en 1954 y ha publicado una biografía de Hontañón (Xarait Ediciones, 1985) incluyendo fotos y planos de la Colegiata de Tendilla realizados por él mismo. Posteriormente la atribución ha sido confirmada por Antonio Casaseca Casaseca en su Tesis Doctoral de la Universidad de Salamanca (1986), publicada por la Junta de Castilla y León en 1988, en que estudia en profundidad la vida y obra de Rodrigo Gil. Casaseca indica la participación de Hontañón en las obras de Tendilla en los años 1539 a 1542 en la página 323 de su libro.
Dentro de los investigadores dedicados a la provincia de Guadalajara, María Teresa Fernández Madrid en su tesis sobre "El Mecenazgo de los Mendoza en Guadalajara" (leída en la Universidad Complutense de Madrid en 1989 y publicada bastante resumida por la Diputación de Guadalajara en 1991) acepta la asignación de la Colegiata de Tendilla a Hontañón y (lo que creemos importante) el conocido especialista en arquitectura religiosa en la provincia de Guadalajara Jose Miguel Muñoz Jiménez incluye en su artículo publicado en el número de 1996 de la revista Wad-al-Hayara, pag 293, sobre las "Iglesias de Salón" (iglesias en las que el transepto no es más ancho que el conjunto de las naves) a la Colegiata de Tendilla como realizada por Hontañón y con la traza documentada entre 1530 y 1535.
Hoag escribe que "en abril o principios de mayo de 1539 Rodrigo estuvo, seguramente, en Tendilla. En Alcalá se compraron dos pieles de pergamino para la obra de Tendilla. En febrero de 1542 debió estar otra vez en Tendilla pues se compraron otras dos pieles de pergamino". Los documentos que prueban estas compras están en el Archivo Histórico Nacional. Asimismo comenta que por su tamaño grandioso (la Colegiata tiene 53 m de largo, 25 de ancho y tres naves) debió "necesitar muchos planos durante bastantes años, innecesarios en obras de menor envergadura". Hoag compara la planta de la Colegiata con la de otras obras del Hontañón y las dibujadas en el manuscrito de Simón García en que Rodrigo Gil formula sus normas arquitectónicas indicando que es una clara adaptación de las mismas. Maria Teresa Fernández indica que la Colegiata "responde al modelo de generación geométrica de una planta de iglesia" que aparece en el citado manuscrito.
Casaseca incluye a la Colegiata de Tendilla en el grupo de Iglesias de tres naves cubiertas con bóveda de crucería a igual altura, indicando que es columnaria y de tipo salón. El parecido de su planta y del remate de los contrafuertes es grande con la Iglesia de San Sebastián en Villacastín (Segovia), que podeis ver a escasos metros de la N-VI, y apreciable con la de Santiago en Cigales (Valladolid). Muñoz Jiménez comenta también que el recurso a un pronunciado talud en el arranque de los muros exteriores lo repetirá Hontañón en Santa María la Mayor de Alcalá de Henares.
La Colegiata se edificó en la parte más baja de Tendilla, a escasos metros del arroyo y sobre terreno blando de aluvión. Ello obligó a una fuerte cimentación de 8 metros de profundidad y 7 de ancho, para resistir la humedad y las frecuentes inundaciones debidas a la mala situación de la villa en un estrecho valle (eran tan abundantes se conocía en el refranero popular a los tendilleros por "encenagados" hasta la construcción en este siglo de los diques). Del suelo al chapamento hay un ancho de 6m 40cm, con 4 m de ancho en la cornisa de iniciación, con fuertes muros de sillería muy recia. Hoag indica que "a diferencia de sus iglesias contemporáneas, los cimientos de la Asunción se construyeron todos a un tiempo, y se levantaron los muros al menos hasta una altura de 10 pies (un pie es casi 30 cm). Sólo después de ésto se continuaron los de la Capilla Mayor y el Crucero".
El proyecto original sería continuado, y algo modificado, por Naveda y luego por Ortega Alvarado, éste ya dentro del estilo manierista. La falta de fondos debidos a la decadencia, la despoblación (Tendilla pasó de tener unos 2800 habitantes hacia 1580 a tener apenas 752 hacia 1752), las frecuentes inundaciones con légamo y piedras y el saqueo e incendio de Tendilla a finales de 1710 por las tropas del Archiduque Carlos (que hizo desaparecer muchos documentos, entre ellos los de la Iglesia) empobrecieron la villa e impidieron la finalizacion del ambicioso proyecto.
Sólo el primer tercio de la iglesia se cerró de modo temporal con un muro de sillería a comienzos del siglo XVII, que luego acabaría siendo definitivo, y se construiría una sola torre hacia 1770 por Pedro Brandi. Pero esa ya es otra historia y sobradamente explicada en muchas ocasiones a pesar de la poca documentación que ha quedado en Tendilla tras un nuevo saqueo en 1809 por los franceses, la desamortización en 1853 y la Guerra Civil de 1936.